miércoles, 7 de noviembre de 2012

De cañita en cañita y tiro porque me toca.

Una de las cosas que me siguen sorprendiendo, aún viviendo ya aquí desde hace tres años, es la cantidad de bares que puede llegar a haber en una sola calle.
A lo largo del tiempo he podido comprobar que esto tiene su razón, amor por la cerveza. Aman la cerveza. No he visto nunca tal capacidad de sacar tiempo de donde no lo hay para tomarse una cerveza. Bueno, quien lo llama cerveza, lo llama caña, cañita, tubo, birra, tercio (o tersio)...
En casi todo momento, es buena hora para tomarse una. A ser posible, que sean las 13:20, 14:20, 21:20 o menos 20. La cuestión es que rime, para poder decir: "La una menos/y veinte, la hora del ambiente". Toda escusa es buena:

- Hemos salido de trabajar; una cañita.
- Ha faltado un profesor; una cañita.
- Ando cerca de tu casa; baja y nos tomamos una cañita.
- Es mi cumpleaños; te voy a invitar a una cañita.
-Es mu cumpesanto. ¿Tu cumplesanto? ¡Otra cañita!
-Un fin de semana; vámonos de cañitas.
-Sales a cenar; otra cañita "pal body".

Estoy llegando a la conclusión de que todos estamos esperando el fenómeno atmosférico llamado "The Weather Girls", para poder cantar a pleno pulmón:

- ¡It's raining beer! ¡¡¡hallelujah!!!

El nuevo invento, el cual se ha puesto de moda, y que va a ser la perdición de todo ser humano es: Con tu cerveza, una tapa gratis.
¿Gratis? ¿Pone gratis? ¿Pero gratis, gratis?
Sí, tapa gratis. Pero además están los sitios donde te dejan escoger la tapa que quieres. Tortilla de patatas, croquetas, montadito, carne en salsa, salmorejo, patatas alioli, ensaladilla rusa, aceitunas, migas, paella, mini hamburguesa, mini frankfurt... Toda una serie de manjares que apetecen en cualquier momento, eso sí, con su cerveza correspondiente.

También existen los lugares donde sustituyen las tapas gratis por: Una jarra de cerveza por 1€.
Si solamente tienes billetes y no tienes monedas para pagarlo estás perdido, porque cuando te dan el cambio en monedas, estas te miran diciéndote:

-Mírame, soy un euro, gástame en otra jarrita. ¡Es una ganga!

Y así hasta que te gastas todo el billete que tenias.
Estoy preocupada porque yo también empiezo a encontrar huecos en cualquier sitio para irme con amigos a disfrutar de estas cañas, cañitas, tubo, birra, tercio (o tersio)...