viernes, 27 de enero de 2012

Entrada a una nueva dimensión

No había pasado todavía una semana y la familia ya me estaba preguntando muy convencida, ¿Estás mejor aquí, a que sí, a que sí, A QUE SÍ?!!!
Ni mejor, ni peor, simplemente diferente.
Hasta que llegó el día de matricularme en mi futuro instituto en el que iba a cursar mis dos años de bachillerato.
- Mira Marta, este será tu nuevo instituto, al que fue papá. Blas Infante.
- Blas... ¿qué?

Nada más entrar, veo que hay doble puerta en conserjería, donde tienes que decir, quién eres, a dónde vas, porqué... Ya entré asustada´; parecía que me llevaban a un correccional o algo parecido. Lo que realmente me impactó fue el que en secretaría tuviesen un cuadro del Rey; como comprenderéis eso en Cataluña ni en sueños lo había visto.
Rellené los cuatro papelajos correspondientes y salí por patas...

miércoles, 18 de enero de 2012

Propera parada... Córdoba

7 de septiembre de 2009; a las 8 menos cuarto de la mañana, llego a Barcelona Sants. Veo que llega mi AVE. Miro a mi alrededor, despidiéndome con la mirada del lugar. Me subo al "gran pato veloz" (si os fijáis, por delante parece la cabeza de un pato). Me esperaban 4 horas metida en un tren; tiempo suficiente para maldecir 1.000 veces el momento en que me metí en ese vagón. Cogí mi kit de viajes largos: DVD portátil, libro y mp3. Después de 2 horas, decido pasearme por todos los vagones para que me siguiese circulando la sangre por las piernas; llegué hasta la cafetería, y cogí algo de munición para las próximas 2 horas. El pan de chapata, con jamón ibérico y queso de cabra fundido, me duró un suspiro, pero lo disfruté como una enana. Porfín en Córdoba, aunque en ese momento prefería quedarme otras 4 horas en ese asiento, antes que bajarme del tren. Vinieron mis tíos a recogernos, ya que íbamos a vivir una temporada con ellos mientras reformaban nuestro futuro piso. Nada más llegar, cogí el teléfono y llamé a mis mejores amigos para decirles que había llegado bien y lo mucho que les iba a echar de menos...

lunes, 16 de enero de 2012

Parecia el fin del mundo.

Todo empezó con una simple pregunta de mis padres:
- ¿Te gusta Córdoba?
Nunca pensé que una pregunta tan simple, traería un cambio tan radical.
Después vinieron más preguntas:
-¿Te gusta la gente de allí?
-¿Querrias vivir en Córdoba?
-¿Te importaría que papá pidiese el traslado a Córdoba?
...

Hasta que un día me dijeron, que había pedido el traslado, empezando por Córdoba, después Sevilla y como última opción Granada. Para tranquilizarme me decían, que había mucha gente en lista de espera y era muy difícil que lo rechazase tanta gente... No te lo crees ni tú!

Estuve un año, sabiendo que me iba. Se lo dije a mis amigos más cercanos, sin que se enterase el resto, porque no quería que me tratasen de forma diferente, ya que alguno ya lo había hecho...

Con 16 años dejé toda mi vida en una pequeña ciudad de Barcelona llamada Martorell.

En ese momento tenia infinidad de preguntas estúpidas en la cabeza:
-¿Podré sobrevivir sin clases de lengua catalana?
-¿Me notarán la "elllllleeeee" al hablar?
-¿Les entenderé? ¿O necesitaré un diccionario Español-Andaluz / Andaluz-Español?
-¿Me cebarán tanto a comida mis abuelas, que me volveré obesa?
...

Puedo asegurar que hasta mi partida, viví mis últimos días allí como si llegase el fin del mundo al día siguiente.

Hasta que llegó el día...






domingo, 15 de enero de 2012

El comienzo.

En este blog, hablaré de mis grandes y pequeñas experiencias que he vivido, vivo y viviré en Andalucia.
El blog pareceria una estupidez (aunque te lo puede seguir pareciendo), sino fuese catalana; ese es el kit de la cuestión. Ahí queda eso.

Espero que os guste, y si no es así, pasarselo a vuestros peores enemigos y que se fastidien ;)