miércoles, 30 de enero de 2013
miércoles, 23 de enero de 2013
Noche Buena... y tan buena!
Cuando acaban las navidades y va pasando un año tras otro,
me voy dado cuenta de las cosas que echo de menos en esas fechas tan concretas
y cosas que agradezco al estar aquí.
Empezando por el día de Noche Buena; en mi más absoluta ignorancia,
pensaba que este día se celebraba igual que en Cataluña, una buena cena en
familia y a la cama. Pude comprobar que en Andalucía no era tan simple la cosa.
Todo empezó con una llamada por la mañana de mi amiga Lidia
(la cual he citado en alguna entrada), diciéndome que hacia las 12h del medio
día pasaba a recogerme para celebrar el día de Noche Buena. Lo primero que
pensé fue, que rápido empieza aquí la fiesta siendo realmente por la noche...
Como me dijo, a las 12h estaba lista. Fuimos a una avenida
donde había muchos bares, y nos pedimos un tinto. Al rato empezaba a verse
mucha gente por la calle con cervezas, tintos y todo tipo de refrescos. El olor a migas, arroz, chorizo, patatas,
panceta... poco a poco invadía la calle. ¿De dónde venía ese tentador olor? Al
instante apareció un camarero ofreciéndonos dos platos de arroz. Lo acepté con
la mejor de mis sonrisas. Pasado un rato Lidia me dijo:
-Vamos al bar de al lado a seguir con la ronda.
¿A seguir con la ronda? ¿No estábamos bien en ese bar con el
arroz y el tinto?
Al llegar comprendí de inmediato lo de la ronda; pedir un
vaso más de tinto, significaba un plato más, esta vez de migas.
Todo un mundo se abrió ante mí. Miré a lo largo de la calle
y la gente la abarrotaba con sus bebidas y platos de comida.
Pero lo mejor estaba aún por llegar. Llegadas las 16h de la
tarde, los bares quitaron todas sus mesas y sacaron unos enormes altavoces a la
calle. Aquello parecía una verdadera discoteca, con toda la manada bebiendo,
bailando y gritando.
A las 20h, creí oportuno volver a casa, ya que por la noche
tenía que ir a casa de mi tía a seguir celebrando este día; sí, a SEGUIR.
Más comida, bebida, música... no por favor!
Hasta que llegó algo que no esperaba y me salvó de mi ruina.
El aguinaldo. Cantando una simple canción sin sentido, mi familia empezó a
darnos dinero a cada una de mis primas y a mí.
Con eso se me quitó todo el cansancio de la mañana.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
De cañita en cañita y tiro porque me toca.
Una de las cosas que me siguen sorprendiendo, aún viviendo ya aquí desde hace tres años, es la cantidad de bares que puede llegar a haber en una sola calle.
A lo largo del tiempo he podido comprobar que esto tiene su razón, amor por la cerveza. Aman la cerveza. No he visto nunca tal capacidad de sacar tiempo de donde no lo hay para tomarse una cerveza. Bueno, quien lo llama cerveza, lo llama caña, cañita, tubo, birra, tercio (o tersio)...
En casi todo momento, es buena hora para tomarse una. A ser posible, que sean las 13:20, 14:20, 21:20 o menos 20. La cuestión es que rime, para poder decir: "La una menos/y veinte, la hora del ambiente". Toda escusa es buena:
- Hemos salido de trabajar; una cañita.
- Ha faltado un profesor; una cañita.
- Ando cerca de tu casa; baja y nos tomamos una cañita.
- Es mi cumpleaños; te voy a invitar a una cañita.
-Es mu cumpesanto. ¿Tu cumplesanto? ¡Otra cañita!
-Un fin de semana; vámonos de cañitas.
-Sales a cenar; otra cañita "pal body".
Estoy llegando a la conclusión de que todos estamos esperando el fenómeno atmosférico llamado "The Weather Girls", para poder cantar a pleno pulmón:
- ¡It's raining beer! ¡¡¡hallelujah!!!
El nuevo invento, el cual se ha puesto de moda, y que va a ser la perdición de todo ser humano es: Con tu cerveza, una tapa gratis.
¿Gratis? ¿Pone gratis? ¿Pero gratis, gratis?
Sí, tapa gratis. Pero además están los sitios donde te dejan escoger la tapa que quieres. Tortilla de patatas, croquetas, montadito, carne en salsa, salmorejo, patatas alioli, ensaladilla rusa, aceitunas, migas, paella, mini hamburguesa, mini frankfurt... Toda una serie de manjares que apetecen en cualquier momento, eso sí, con su cerveza correspondiente.
También existen los lugares donde sustituyen las tapas gratis por: Una jarra de cerveza por 1€.
Si solamente tienes billetes y no tienes monedas para pagarlo estás perdido, porque cuando te dan el cambio en monedas, estas te miran diciéndote:
-Mírame, soy un euro, gástame en otra jarrita. ¡Es una ganga!
Y así hasta que te gastas todo el billete que tenias.
Estoy preocupada porque yo también empiezo a encontrar huecos en cualquier sitio para irme con amigos a disfrutar de estas cañas, cañitas, tubo, birra, tercio (o tersio)...
A lo largo del tiempo he podido comprobar que esto tiene su razón, amor por la cerveza. Aman la cerveza. No he visto nunca tal capacidad de sacar tiempo de donde no lo hay para tomarse una cerveza. Bueno, quien lo llama cerveza, lo llama caña, cañita, tubo, birra, tercio (o tersio)...
En casi todo momento, es buena hora para tomarse una. A ser posible, que sean las 13:20, 14:20, 21:20 o menos 20. La cuestión es que rime, para poder decir: "La una menos/y veinte, la hora del ambiente". Toda escusa es buena:
- Hemos salido de trabajar; una cañita.
- Ha faltado un profesor; una cañita.
- Ando cerca de tu casa; baja y nos tomamos una cañita.
- Es mi cumpleaños; te voy a invitar a una cañita.
-Es mu cumpesanto. ¿Tu cumplesanto? ¡Otra cañita!
-Un fin de semana; vámonos de cañitas.
-Sales a cenar; otra cañita "pal body".
Estoy llegando a la conclusión de que todos estamos esperando el fenómeno atmosférico llamado "The Weather Girls", para poder cantar a pleno pulmón:
- ¡It's raining beer! ¡¡¡hallelujah!!!
El nuevo invento, el cual se ha puesto de moda, y que va a ser la perdición de todo ser humano es: Con tu cerveza, una tapa gratis.
¿Gratis? ¿Pone gratis? ¿Pero gratis, gratis?
Sí, tapa gratis. Pero además están los sitios donde te dejan escoger la tapa que quieres. Tortilla de patatas, croquetas, montadito, carne en salsa, salmorejo, patatas alioli, ensaladilla rusa, aceitunas, migas, paella, mini hamburguesa, mini frankfurt... Toda una serie de manjares que apetecen en cualquier momento, eso sí, con su cerveza correspondiente.
También existen los lugares donde sustituyen las tapas gratis por: Una jarra de cerveza por 1€.
Si solamente tienes billetes y no tienes monedas para pagarlo estás perdido, porque cuando te dan el cambio en monedas, estas te miran diciéndote:
-Mírame, soy un euro, gástame en otra jarrita. ¡Es una ganga!
Y así hasta que te gastas todo el billete que tenias.
Estoy preocupada porque yo también empiezo a encontrar huecos en cualquier sitio para irme con amigos a disfrutar de estas cañas, cañitas, tubo, birra, tercio (o tersio)...
viernes, 10 de agosto de 2012
Exámenes / Verano / Exámenes
Todo un descubrimiento, por una parte bueno y por otra malo, fue el enterarme en el instituto que si suspendía alguna asignatura en junio, podía recuperarla en septiembre, además de tener otra oportunidad antes en junio, con todo el verano por delante para estudiar. Al contrario que en Cataluña; si suspendes intentas recuperar en junio y no hay más oportunidades.
Al enterarme de esto, pensé, ¿Cómo era posible que siguieran habiendo alumnos que suspendían en septiembre teniendo casi 3 meses para estudiar?
A mi sorpresa, decidí experimentar el primer año esto en septiembre con una asignatura (en realidad no lo quise). Lo veía todo tan claro... Bah! Tengo todo el verano para estudiar una sola asignatura. Esto está chupado.
Junio: Bueno, todavía es junio. En julio empiezo.
Julio: Venga, voy a estudiar. -¡Marta! ¿Te vienes a la playa? - ¡Allá voy!
Julio 2: Después de mi cumpleaños empezaré a estudiar de verdad.
Agosto: Ahora sí que sí. -¡Marta, haz la maleta que nos vamos con la familia una semana!
Agosto 2: Que buenas vacaciones. Un momento... (mira el calendario) ¡Estamos a 27 de agosto, no he empezado a estudiar y el examen es el 2 de septiembre!
Finalmente aprobé, pero igualmente con esa única asignatura comprendí a la perfección la cantidad de suspensos que llegaban a haber en septiembre.
Con todo esto llegué a la conclusión de que, cuantas más oportunidades nos den, más lo dejamos pasar.
Al enterarme de esto, pensé, ¿Cómo era posible que siguieran habiendo alumnos que suspendían en septiembre teniendo casi 3 meses para estudiar?
A mi sorpresa, decidí experimentar el primer año esto en septiembre con una asignatura (en realidad no lo quise). Lo veía todo tan claro... Bah! Tengo todo el verano para estudiar una sola asignatura. Esto está chupado.
Junio: Bueno, todavía es junio. En julio empiezo.
Julio: Venga, voy a estudiar. -¡Marta! ¿Te vienes a la playa? - ¡Allá voy!
Julio 2: Después de mi cumpleaños empezaré a estudiar de verdad.
Agosto: Ahora sí que sí. -¡Marta, haz la maleta que nos vamos con la familia una semana!
Agosto 2: Que buenas vacaciones. Un momento... (mira el calendario) ¡Estamos a 27 de agosto, no he empezado a estudiar y el examen es el 2 de septiembre!
Finalmente aprobé, pero igualmente con esa única asignatura comprendí a la perfección la cantidad de suspensos que llegaban a haber en septiembre.
Con todo esto llegué a la conclusión de que, cuantas más oportunidades nos den, más lo dejamos pasar.
lunes, 9 de abril de 2012
Español - Cordobé / Cordobé - Español 2
Una palabra que me marcó en mis primeros meses de supervivencia en Andalucía y pude comprobar que es algo muy común decirla, fue la llamada "pego".
Esta la descubrí con un grupo de amigos, en el cual estábamos diciendo una serie de barbaridades, hasta que solté una de las mías, y me dijeron:
-Marta, vaya pego acabas de decir.
Emm, ¿"pego"?. Yo pego, tu pegas, él/ella pega... No, creo que no se refería a eso. Resultó ser, que había dicho una tontería. De esta palabra hay algunos variantes como: pegoso/a, pegolete, pegolillas, Pegaso... espera, esa no.
Otra palabra que realmente pensaba que solamente era común entre las abuelas, es el "Pryca". A esta no le dí mayor importancia hasta que una mujer indicándome el camino para llegar a cierto sitio, me dijo:
-Mira, eso cuando llegues serca der "Pryca", encontrará una rotonda ahí alao.
Ese famoso "Pryca", -el cual pensaba: ya tiene que ser moderno para que no haya llegado a Barcelona-, resultó ser el CARREFOUR!!!
Sí señores, el Carrefour de toda la vida, que las abuelas han extendido en la juventud actual como "Pryca".
Como este, hay algunos negocios que han sufrido el mismo fenómeno viejuno:
-Alcoop = Mascó.
-Corte Inglés = Galerías Preciados
Esta la descubrí con un grupo de amigos, en el cual estábamos diciendo una serie de barbaridades, hasta que solté una de las mías, y me dijeron:
-Marta, vaya pego acabas de decir.
Emm, ¿"pego"?. Yo pego, tu pegas, él/ella pega... No, creo que no se refería a eso. Resultó ser, que había dicho una tontería. De esta palabra hay algunos variantes como: pegoso/a, pegolete, pegolillas, Pegaso... espera, esa no.
Otra palabra que realmente pensaba que solamente era común entre las abuelas, es el "Pryca". A esta no le dí mayor importancia hasta que una mujer indicándome el camino para llegar a cierto sitio, me dijo:
-Mira, eso cuando llegues serca der "Pryca", encontrará una rotonda ahí alao.
Ese famoso "Pryca", -el cual pensaba: ya tiene que ser moderno para que no haya llegado a Barcelona-, resultó ser el CARREFOUR!!!
Sí señores, el Carrefour de toda la vida, que las abuelas han extendido en la juventud actual como "Pryca".
Como este, hay algunos negocios que han sufrido el mismo fenómeno viejuno:
-Alcoop = Mascó.
-Corte Inglés = Galerías Preciados
miércoles, 21 de marzo de 2012
¿Semana Santa?
Esas pequeñas vacaciones llamadas Semana Santa, eran una semana para hacer "nada", en la cual me iba de viaje, estudiaba, salia, jugaba, o simplemente hacia "nada". Hasta ahora. Esto cambió por completo al llegar a Córdoba.
Mi primera experiencia de Semana Santa andaluza fue verdaderamente... rara. Durante esa semana lo que se hace es salir y ver pasos. Para empezar la cosa, fui con parte de la familia a ver un paso vulgarmente llamado "la borriquita", el cual era por la mañana y felizmente pensé en volver a la hora de comer y poder darle provecho a la tarde. Pues no. Después de ver el paso, que si os soy sincera me sorprendió mucho, ya que era enorme y el único paso que había visto en mi vida fue en un pueblo llamado Masquefa; el paso lo llevaban cuatro hombre, uno en cada esquina y algo cojo, porque ese bailoteo que llevaba el Cristo no era normal.
Bueno, volviendo al punto en que creía que el cachondeo se acababa a mediodía. Eso era misión imposible ya que 200 bares de mi alrededor me tentaban con cervezas a 1 euro, tapas gratis con la consumición, y más difícil era evitarlos acompañada de una familia deseosa de regarse por dentro.
Una cosa llevó a la otra y acabamos comiendo con las tapas gratis que mis tíos consumian.
Después escuché decir:
- ¿A qué hora pasa por San Lorenzo?
¿Cómo? ¿Qué todavía hay más? La fiesta no había acabado aquí. Con decir que llegué a mi casa a las 23:00h, lo digo todo.
Al día siguiente llamé a mis amigos para salir a tomar café. No me sabría deciros cómo acabé corriendo por callejuelas y con un librito informativo, para poder ver algún paso.
Un momento incómodo que recuerdo a la perfección fue, cuando pasó por delante nuestro el paso de una virgen y oí a mi amiga:
- ¡Éh la má bonita de toas! (¡Es la más bonita de todas!).
No sería un momento incómodo, sino soltase yo en ese momento:
-Pues yo la veo igual que a las tres anteriores.
Creo que os podéis imaginar la cara de mi amiga, dándole a la pobre hasta un tic en el ojo.
Con eso aprendí, que no debo opinar de forma ignorante sobre un paso, cuando este está delante y estoy rodeada de gente.
Otra cosa que me pareció un tanto extraña pero a la vez curiosa, fue el ver a los llamados nazarenos (seres con un capirucho en la cabeza, rostro tapado y sujetando una vela gigante), darles cera a unos pequeños gremlins. Esto lo conseguían con una simple pregunta:
- ¿Me dá sera? (¿Me das cera?).
No se que finalidad tendrá juntar tales cantidades de cera, pero lo que sí me pareció muy interesante fueron los diferentes métodos con los que estos almacenaban la cera:
• Los improvisados: poner la cera en un papel de publicidad o si ha sido improvisado por la abuela, en un pañuelo.
• Los comunes: utilizar una bolita de cera, creada de años anteriores.
• Lo impostores: crear una bola de papel de aluminio y recubrirla de cera para disimular.
• Los ingeniosos: esa misma bola de papel de aluminio, clavada en un palo para no quemarse con la cera.
• Los valientes: su propia mano, para chulear delante de los demás niños inocentes.
En conclusión, mi idea de Semana Santa a cambiado radicalmente. No me convence 100%, pero si puedo decir que tiene su encanto.
Mi primera experiencia de Semana Santa andaluza fue verdaderamente... rara. Durante esa semana lo que se hace es salir y ver pasos. Para empezar la cosa, fui con parte de la familia a ver un paso vulgarmente llamado "la borriquita", el cual era por la mañana y felizmente pensé en volver a la hora de comer y poder darle provecho a la tarde. Pues no. Después de ver el paso, que si os soy sincera me sorprendió mucho, ya que era enorme y el único paso que había visto en mi vida fue en un pueblo llamado Masquefa; el paso lo llevaban cuatro hombre, uno en cada esquina y algo cojo, porque ese bailoteo que llevaba el Cristo no era normal.
Bueno, volviendo al punto en que creía que el cachondeo se acababa a mediodía. Eso era misión imposible ya que 200 bares de mi alrededor me tentaban con cervezas a 1 euro, tapas gratis con la consumición, y más difícil era evitarlos acompañada de una familia deseosa de regarse por dentro.
Una cosa llevó a la otra y acabamos comiendo con las tapas gratis que mis tíos consumian.
Después escuché decir:
- ¿A qué hora pasa por San Lorenzo?
¿Cómo? ¿Qué todavía hay más? La fiesta no había acabado aquí. Con decir que llegué a mi casa a las 23:00h, lo digo todo.
Al día siguiente llamé a mis amigos para salir a tomar café. No me sabría deciros cómo acabé corriendo por callejuelas y con un librito informativo, para poder ver algún paso.
Un momento incómodo que recuerdo a la perfección fue, cuando pasó por delante nuestro el paso de una virgen y oí a mi amiga:
- ¡Éh la má bonita de toas! (¡Es la más bonita de todas!).
No sería un momento incómodo, sino soltase yo en ese momento:
-Pues yo la veo igual que a las tres anteriores.
Creo que os podéis imaginar la cara de mi amiga, dándole a la pobre hasta un tic en el ojo.
Con eso aprendí, que no debo opinar de forma ignorante sobre un paso, cuando este está delante y estoy rodeada de gente.
Otra cosa que me pareció un tanto extraña pero a la vez curiosa, fue el ver a los llamados nazarenos (seres con un capirucho en la cabeza, rostro tapado y sujetando una vela gigante), darles cera a unos pequeños gremlins. Esto lo conseguían con una simple pregunta:
- ¿Me dá sera? (¿Me das cera?).
No se que finalidad tendrá juntar tales cantidades de cera, pero lo que sí me pareció muy interesante fueron los diferentes métodos con los que estos almacenaban la cera:
• Los improvisados: poner la cera en un papel de publicidad o si ha sido improvisado por la abuela, en un pañuelo.
• Los comunes: utilizar una bolita de cera, creada de años anteriores.
• Lo impostores: crear una bola de papel de aluminio y recubrirla de cera para disimular.
• Los ingeniosos: esa misma bola de papel de aluminio, clavada en un palo para no quemarse con la cera.
• Los valientes: su propia mano, para chulear delante de los demás niños inocentes.
En conclusión, mi idea de Semana Santa a cambiado radicalmente. No me convence 100%, pero si puedo decir que tiene su encanto.
martes, 6 de marzo de 2012
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