viernes, 2 de marzo de 2012

Español - Cordobé / Cordobé - Español

Mis primeras clases de cordobés empezaron con dos compañeras de clase, que se empeñaron en enseñarme una frase, no en cordobés, sino en cordobé. La frase era "Mama illo cucha la notas". Parecía muy fácil, pero no resultó ser así; ya tenia pocas letras la frase, que en realidad había menos todavía. Oía claramente como ellas lo decían: "Mama io ucha la nota". Pero yo, pequeña inocente, lo decía con gran dificultad y con todas sus letras: "Mama illo (con la elle bien acentuada) cucha la notas". Pronunciarlo bien me costó sudor y lágrimas.
Otras palabras que llegaron a mi vida y desconocía por completo fueron:

-Marta pasame "er FISO".
-¿Que te pase el qué?
-¡"Er fiso" niña!
-Ah vale, espera. (Me dí la vuelta lentamente, poniendo la mano sobre una serie de objetos, sin saber qué o quién era el llamado "fiso").
-Ojú, no corras tanto! (Y coge de la mesa... el CELO!!!)

De toda la vida una persona cuando a tenido envidia, a tenido celos, no "fisos". En fin.
Llegó el momento en que me tenia que volver de casa de una amiga y quedaba algo lejos de la mía. A lo que descubrí una nueva frase:

-Marta, ¿quieres que te alargue en un momento a tu casa con el coche?
-¿Cómo?
-Que te puedo alargar en un momento, de verdad.
-Ah vale. (En realidad mi mente no sabía lo que realmente me dijo)

¿Alargarme? ¿No era ya lo suficiente larga? Resultó ser que me quería llevar en coche a mi casa.

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