Hice amigos más pronto de lo que me esperaba. Detrás mio estaban sentados un chico y una chica, los cuales ya había visto el primer día, pero no surgió el momento de entablar una conversación. Hasta que de pronto oí una vocecita detrás de mí:
-Hola! ¿Cómo te llamas?
-Marta, ¿Y tú?
-Paula. ¡Toma Manolo ya tengo una amiga! (dirigiendose a su compañero de mesa).
Esto sólo era el principio de mis vivencias en aquel lugar.
Una anécdota que recuerdo a la perfección, y ahora al pensarlo me siento estúpida. Fue con los ordenadores de clase.
El profesor felizmente, dice a la clase que vamos ha utilizar los ordenadores para hacer cierta actividad. Yo emocionada, fui a encender el ordenador, pero misteriosamente no funcionaba, no me había dado tiempo ni de romperlo yo misma! Después de varios intentos, mirando que todos los cables estuviesen en su lugar (aunque no lo supiese), o como mínimo enchufados, decidí optar por desenchufar y enchufar directamente de la corriente, a mi sorpresa que el ordenador ya daba señales de vida. Me sentí toda una experta informática. No diría que actualmente me siento estúpida, si no fuese porque a los pocos días me enteré de que, para que funcionen los ordenadores hay que ir a consergería a pedir corriente para que se enciendan. En ese preciso momento en que yo lo enchufaba dieron la corriente. Adiós dignidad.
Dejando de lado mis estupideces tecnológicas, vuelvo a las nuevas amistades.
Otra de las primeras fue la de Lidia. Yo ya la había fichado junto a otras chicas de su alrededor, que parecían ser de mi especie. Todo empezó un tanto extraño.
-Hola soy Lidia, tu eres Marta verdad?
-Sí! (con cara de felicidad plena).
-Es que te quería preguntar una cosilla.
-Sí, sí dime.
-Tu padre se llama R***?
-Sí.
-Y tu madre R***?
-Sí. ¿Cómo lo sabes? (a la vez pensando, ¿Quién eres?¿Qué quieres de mí?!!!).
-¿Y tu padre es ferroviario verdad? Es que tus padres y los mios se conocen.
Pareció ser cierto, sus padres y los mios resultaron ser amigos de toda la vida.
Ese día fui muy feliz pero a la vez pasé un poco de miedo, la verdad.
Muy curioso y original el blog. Suerte y bienvenida a Andalucía. (=
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